martes, octubre 31, 2006

Chau Octubre (Piedras y Barricadas)

(al pie sonido para leer el post)
Se va otro octubre.
Mes de luces, sombras y fogonazos. Mes que despierta nostalgias, mes que angustia corazones, mes que desata odios.
Se va otro octubre.
Mes que tuvo barricadas en San Petersburgo y Moscú (por su calendario); mes que pobló las calles de México y su Plaza de las Tres Culturas; mes que nos dio nuestro 17 de Octubre; mes que en su noveno día se llevó a un Hombre "al cielo con fusiles y estrellas"...
Se va otro octubre; en tiempos tan aciagos, tan poco promisorios vale la pena recordar, meditar y barajar de nuevo: en este mundo de grises que arrollan en boca de urna el consenso de los pobres corazones que habitan en sociedades disciplinadas, es momento de encender nuevas luces, nuevas formas de pensar.
Chau Octubre; mes que sacaste del anonimato a las fuentes y las plazas, a los adoquines y los asfaltos, a los puentes y a las vías, a la carne y la razón, al alma y la pasión.
Querido pueblo misionero: gracias por alumbrarnos desde tu humildad y sufrimiento; justo, justo en Octubre...
"El pasado no lo voy a negar, el futuro algún día llegará..."
Prende tus luces



domingo, octubre 29, 2006

Primavera Porteña

Como buenos porteños que somos, la mayoría de nosotros queremos sol cuando llueve pero no soportamos hacernos vuelta y vuelta como un buen bifazo de chorizo...
Primavera porteña. Ni bien hace más de 20ºC la gente se apiña en las plazas y parques o sube a la terraza para tirarse al sol cual lagartija, incluso en las terrazas con membrana asfáltica, lo que permite quemarse de arriba y de abajo al mismo tiempo. Este clima normalmente tiene su explicación en movimientos de aire que vienen desde el cuadrante delimitado por el O y el N (no lo tomen como algo absoluto). Pero claro, si el termómetro sube por encima de 33ºC y la presión baja, con la humedad relativa ambiente de Baires, nunca menor al 50%, el día se pone insoportable, a no ser que estemos en algún lugar con aire acondicionado. Entonces la balanza del ciclotímico que todos tenemos dentro (heredado de nuestros nonos tanos) inclina el fiel de la balanza y queremos que llueva y que refresque un poco. Obviamente, así no se puede vivir. Esto se debe a que esas masas de aire ahora rotaron, y vienen del cuadrante N-NE. Entonces los vientos rotan al famoso cuadrante E-SE y...¡Agarrate Catalina! se nos viene encima una poco simpática sudestada. Tormentas eléctricas, crecida del Río...lo de siempre. Caen 200 mm en 30 minutos; el Maldonado, el Sildañez, el Vega, el Medrano, el White...el Reconquista, Quilmes, el Docke, el Matanza, el Tigre. Calles inundadas de bote a bote, árboles caídos, bondis que parecen lanchas anfibias de desembarco...En fin, un sin número de trastornos y complicaciones. Dos, tres, cuatro días así y el fiel de la balanza para el otro lado. Todos rogamos que el viento cambie al S-SO y un fresco Pamperito se lleve toda esa mufa del cielo. Y San Pedro se toma su tiempo pero nos da bola. Refresca, se despeja el cielo, sale el sol...Está fresco, si, pero por fin volvemos a tener un maravilloso día peronista.

La experiencia de ser porteño (y de ser humano) incluye luchar contra el tiempo. Regla de oro Nº1: no le des bola al pronóstico del tiempo. Si dice que va a refrescar y a llover ni se te ocurra salir con paraguas y algún abrigo. La temperatura seguro llega a 36ºC y el sol va a rajar la tierra. Y si dicen que va a ser un precioso día, templado y agradable, sospechá. Lidiar con baldosas flojas es ya un clásico. Cuando no llueve hay que soportar a los encargados de edificios que baldean la vereda a las 7 AM. Siempre te dejan alguna baldosa bien cargadita para que no pierdas la práctica. Ahora cuando llueve...esa si que es toda una experiencia!
¡A lo paragua(sic)!¿Paragua señor?¿Paragua señora?¿Paragua muchacho?¡A die pesito lo paragua!¡Vamo que me quedan 3 nomás!¡A lo paragua!...
Y vos, linda(supongamos lector que eres una joven porteña medio pelo cercana a los 30 años), pensás: ...y bueno, de última si llueve mucho compro uno y listo...
Pero más vale que si comprás uno, cuando cruces la 9 de Julio o Alem lo cierres y te mojes. Porque si no, más que Mary Poppins (subdesarrollada y sin el deshollinador) vas a parecerte a la bruja Cachavacha con la escoba averiada.
Y eso no es todo. No. La señora mayor con paraguas, grande como los de promoción, que te ve sin paraguas, pegándote a las paredes y tratando de caminar por debajo de toldos, balcones y cornizas para no mojarte, te va a disputar esa brecha. Y si no le hacés lugar, te vas a quedar tuerta con alguna punta del paraguas. LLegás a la esquina y esperas debajo de la ochava a que algún conductor frene y te dé paso. Y, vas a esperar hasta el día del Juicio Final. El señor viene con su 0Km. con el aire acondicionado puesto, el limpiaparabrisas en la velocidad más adecuada...Está cómodo. Y más que una máquina, maneja un arma letal. Y lo sabe. Y la ley de la selva dice que el más fuerte se impone al más débil. Así que te hace sufrir lo que él sufre con los colectivos. Y hablando de colectivos... De colectivos, de taxis, de motos...Los charcos están para pisarlos. Y para salpicar. Más rápido pasás, más salpica. Y los porteños siempre queremos ser más. ¿Vos te preocupabas por las baldosas flojas?¡Cándida!¡Inocente!¡Tierna!
Seis cuadras y llegaste a la parada del bondi. Olvidate de los taxis. En días como estos siempre están ocupados. Siempre llevan gente. ¿Pero dónde subió esa gente? Si vos no ves ni un sólo taxi que no esté ocupado. En fin, llegaste a la parada. El primer bondi no paró. Lo viste cuando lo tenías muy encima y el bondier se hizo el dolobu. No te vio. Pasó mirando para dónde vos lo estabas parando; pero no te vio. El parabrisas empañado, la franela reglamentaria sucia y engrasada no limpia bien, las calcomanías del Pato Morresi y el Tolo Mouras, el perrito que mueve la cabeza, el escudo de Chicago. Imposible, no te vio. Paciencia, ya vendrá otro. Pasaron sólo 30 minutos y vino el segundo. La lluvia, las complicaciones del tránsito; el otro venía adelantado. Éste viene atrasado y hasta la jeta. El parabrisas más empañado pero te vio. Puso cara de circunstancia y no paró. Y la puta lluvia que no para. ¡Que va a parar! Es una preciosa sudestada, con vientos huracanados, truenos, relámpagos...casi reglamentaria...¡De la hostia! diría un español. Pero si en este ispa lo que mejor anda es el tiempo. La gotas de lluvia, cuando caen en los charcos, hacen burbujitas. No va a parar. Seguís esperando. Estás mojada hasta las rodillas. Tus zapatos hacen burbujitas, como los charcos. Está empezando a refrescar mal y te estás empezando a cagar de frío. Más vale que ese puto bondi llegue rápido. Y llega. La tercera es la vencida, pensás. Esta ves esperaste sólo 10 minutos. Osea que llevás más de 40 esperando y mojándote. El bondier para, pero está apurado. No arrima mucho al cordón. Para justo donde termina la zanja que está así de ancha. Si te estirás no llegás, si saltás te matás. Y bueh...ya estás mojada hasta las rodillas. Te decidís a pisar en la zanja y mojarte más. El bondier está apurado y acelera el motor como si estuviera jugando con un taladro...¡Brum, brumm, bruuummmmm!!! resopla el motor. Cuando emprendés la carrera, un tipo que venía caminando por la vereda y mojándose se apura para pasar antes que vos y casi te deja culo p´arriba. Sobreviviste. Subís al bondi y pedís de 80. Pagás con un poco de esfuerzo y paciencia porque las monedas se mojaron y la maquinita está en estrella. Hay gente parada, pero por allá ves algún asiento libre. Y si, alguien no cerró la ventanilla y se mojó todo el asiento. Hacés de tripa corazón, ya estás mojada y recordás que tenías unos pañuelitos de papel. Sacás los últimos dos, cerrás la ventanilla, secás y te sentás. ¡Por fin!!!! Pero no. El bondi es un colador. Chorrea agua para adentro por todos lados...
Ya conocés el final. Con sólo decirte que a las 9 PM te sentís como el orto, estás moqueando a chorros y recordás que usaste los dos últimos pañuelos para secar el asiento. Pero todavía tenés papel higiénico y servilletas. Baires es así. Ya estás acostumbrada. No es la primera vez, ni será la última. Puteas bajito pero recordás lo que viste y sentiste desde arriba del bondi cuando desempañaste un circulito de la ventanilla, y después cuando bajaste y ya caminabas por el medio de la lleca, en el rioba, abajo de la lluvia que sigue cayendo impunemente, como todo en este país. El olor de la tierra y el pasto mojados, el aroma de los tilos y de los jazmines y de las enredaderas, esas que nunca sabés cómo se llaman. El lila de las flores (¿no eran celestes?) de los jacarandáes, en los árboles y en el piso; las esterlizias, las rosas y tantas otras plantas que están floreciendo y coloreando las calles y los jardines. Cuánto verde, cuánto color, cuántos aromas te regala Baires. Si, ya sé. Siempre están el humo de los escapes, los olores de las fábricas, del Riachuelo, del asqueroso que se caga en el asensor o el bondi, del tachero que no se baña, las veredas sucias y rotas, los automovilistas, los peatones...la gente (siempre en 3º persona). Y Buenos Aires, la París de América, la Reina del Plata, la Divina Comedia, la noctámbula...la que vivimos y sufrimos cada día. Buenos Aires es todo; ésto y aquello.
Pero no temas, no hubo mal que durara mil años. Y Baires no es la excepción. Tomate uno de esos tesitos para la gripe, por las dudas, y andá a acostarte temprano. Ésta es también la Buenos Aires de Pocho y mañana... mañana seguro va a ser un espléndido día peronista.
¡Que descanses!!!!

viernes, octubre 20, 2006

¿Tenés fuego?


Mi room mate es una gran fumadora. Yo también fumo pero poco y en algunas épocas más -según el stress que padezca-, a pesar de que a mi papá le parezca pésimo.
Con esto de la ley antitabaco, ahora no se puede fumar en casi ningún lado. Cosa que mi adorable room mate percibe de modo extrañamente exacerbado y dice cosas tales como: "Les fumaría un montón de cigarrillos en la cara" y otras frases un poco más soeces que expresan ideas de poca tolerancia hacia los no fumadores y mucha menos hacia la nueva ley en vigencia.
A mí no me molesta que no se pueda fumar en ningún lado. Es más, me parece bien. Por ejemplo, si voy a comer, me molesta que el humo ajeno interfiera en mi sensación de los sabores y olores del plato, porque fumo después de comer y no durante la ingesta. Hasta hay días en que el olor del cigarrillo en mi propia ropa me incomoda.
Pero claro, la percepción de ella tiene que ver con la prohibición. Es como cuando a uno le dicen "no pienses en conejitos". En ese momento, lo único que existe son conejitos.
La letra de la ley -que sin humo entra-, dice, entre otras barbaridades, que:
"También incluye a los centros culturales, salas de fiestas ====> me muero, el año que viene es el casamiento de mi mejor amiga; o de uso público en general en las que se permita la entrada a menores de 18 años, =====> esto sí lo entiendo, los niños que fuman no crecen; estaciones de subterráneos de Buenos Aires, ====> y no, fumar bajo tierra no da; así como en los sectores de acceso a ellas. La restricción rige para las instituciones deportivas y gimnasios." =====> ooooobbbbbbbbbvvvvvvvio, los amantes del cigarrillo no corremos ni el colectivo.
El problema empieza cuando los amantes del cigarrillo somos también amantes del café. Ambos amores se llevan maravillosamente bien y más cuando van acompañados de una interesante charla. Este mes, el clima está pasable y aunque se te vuele la peluca, te la bancás y te sentás en la mesita de la vereda del bar a tomar un tricolor, charlar y fumarte un pucho. ¿Y si llueve? Chan! Ni hablar de cuando vuelva el invierno. Como estoy hecha para el calor, en invierno fumo menos porque suele implicar estar a la intemperie. ¿Es lo mismo si tengo un café y le pongo un cartel que diga "Club de fumadores"? ¿Puedo poner un club de fumadores en mi casa donde sirva café gourmet? ¿Y si pongo un "club de fumadores" donde también se pueda tomar café? ¿Alguien se prende? Un pucho, claro.

jueves, octubre 19, 2006

Un acto ciudadano


Hoy mi metro ochenta y siete se estrelló contra una inocente agarradera de colectivo. Me refiero a esas cosas que parecen una anilla de deporte olímpico, que se mueven para todos lados cuando doblan los colectivos de la empresa Plaza (los cuadradotes con forma de pan lactal). El pobre adminículo se vio afectado por mi imprudente cabezazo, en una muestra evidente de falta de reflejos y adaptabilidad al medio.
Más adelante tuve el privilegio de sentarme, aunque mi lamentable apego a la vida citadina hizo que mis piernas sobresaliesen de los límites que les eran impuestos por el admirable diseñador industrial que así los concibió. Al poco tiempo, como molestaba al pasajero de adelante clavándole mis rodillas en la espalda, decidí girar las mismas hacia el pasillo del ómnibus sin reflexionar que así cortaba la circulación dentro del vehículo. Nuevamente, una muestra de desprecio a lo instituido.
Como guardo algo de respeto por la sociedad que me contiene, y como no me gusta reclamarle ni al Estado, ni al Gobierno ni a Dios, he decidido que las personas como yo deben ser eliminadas. Seamos claros. Gente como yo estorba. Hay reglas que fueron pensadas por aquellos más capacitados para hacerlas, hay costumbres creadas por años de convivencia pacífica y armónica, y hay espacios donde uno puede hacer y otros donde no.
Como la gordita que no pasa por el molinete del subte, como mi abuelo que no puede subir las escaleras o el imprudente silladeruedista que maneja con velocidad por las veredas. Gente como nosotros debe dejar de existir. El mensaje que nos dan es que somos negables. Hagamos caso a lo que nos dicen.
Tengamos un acto ciudadano, entonces. ¡Hombres y mujeres que no encajamos: eliminémosnos! Todos juntos y alegres desaparezcamos de la Ciudad para que ésta no tenga que gastar dinero en nosotros.

miércoles, octubre 18, 2006

Sucesos Argentinos I (Es verdad aunque usted no lo crea)




1950 "Año del Libertador" (hace más de medio siglo)
Mientras esperamos a que nos cuenten por enésima vez dónde va a funcionar el "Tren Bala", recordamos con cariño sucesos con menos recordación que los goles de Diego pero no menos importantes, porque con la misma sonrisa que arrancaban los dribblings y quiebres de cintura del Diez, del reparto de premios de estos "campeonatos", participaban todos...

Regalo para el compañero FJTU, que se recupera del manoplazo recibido con motivo del los festejos del Día de la Lealtad...

Baires en Cifras IV (La ciudad infinita)




El paisaje moldeó su carácter y selló su destino. Buenos Aires aparece en un límite irregular entre dos superficies planas y monótonas hasta la angustia, que se extienden más allá de la curvatura del horizonte: por un lado el Río de una sola costa; ese "Mar Dulce" de Solís que niega el contacto visual de sus riberas, que en solo los 278 km de largo de su cuenca forma un espejo de aguas marrones de más de 35.000 km²; sí "El Río color de León", ese cause aluvional que desplaza 60.000.000 de m³ de limo por año y lo conocemos bien como el Río de la Plata. Sobre tierra firme, la Pampa infinita que desde sus riberas se desarrolla en más de 600.000 km², formando una de las cuatro praderas fértiles más extensas del planeta.
Horizontes yermos, con pocos árboles y menos estribaciones, apenas unas barrancas: la actual metrópolis se despliega en un terreno de 18 mts. de altura promedio, con una elevación máxima de 38 en el linde oeste de la Capital y una depresión máxima de - 5 en cierto tramo del hoy lapidado Arroyo Maldonado.
Con una temperatura media de 16°6 C y un 70% promedio de humedad relativa ambiente, una generosa precipitación media de 1096 mm anuales, 118 días despejados y 100 nublados y de lluvias, con sus 41 días de media de tormentas eléctricas, efímeros días de algunas granizadas y nevadas en los libros de historia; la naturaleza generosa invitaba al desborde y la aldea se desbocó...

Sin necesidad de ganar alturas egocéntricas, que supo ostentar con picos de sofisticación más sutiles (los 210 mts. de la Torre Espacial del Parque de la Ciudad siguen siendo el punto culminante de las edificaciones), el egido urbano se extendió como una mancha de aceite.
Sobre los pastizales pampeanos se yergue una ciudad con 2.500 árboles por km² (solo 700.000 en Capital Federal), de más de cien especies. Sobre las riberas bajas del curso de agua más ancho del globo se construyeron cuatro puertos de operaciones de ultramar: el de Dock Sud, el del Riachuelo, Puerto madero y Puerto Nuevo (sin contar Ensenada ni Campana a 60 km al sur y norte respectivamente, casi dentro de una continuidad urbana)con más de 10 kms. de instalaciones de carga, elevadores de granos, dársenas de combustibles, de pasajeros...




La ciudad de los Subterraneos que mueven casi 500 millones de pasajeros al año; de los trenes que transportan 700 millones de usuarios al año; de los colectivos que transladan a casi 1.500 millones de pasajeros anuales!

La ciudad de los 100 Museos y las 500 Bibliotecas.
La ciudad que ostentó el consumo de carne per cápita más alto del planeta (casi 70 kgs. anuales), hoy superada por Montevideo con sus 55 kgs. per cápita anuales.
La ciudad que más agua potable derrocha en el Planeta ( entre 400 y 500 litros diarios por habitante), cuyo volumen potabilizador solo es superado por Chicago.
La ciudad de las 17 rutas; de los cien paseos de compras.
La ciudad de la avenida de 140 mts. de ancho (9 de Julio) y la de 60 km de largo (Rivadavia).
Hormiguero de cemento, acero y cristal que alberga al 38% de la población económicamente activa de un país de 40 millones de habitantes y casi 3 millones de km². La ciudad de los 3.900 km² de urbanización initerrumpida (casi 200 de capital).

La ciudad de millones de historias, la ciudad de millones de sueños, la ciudad de millones de secretos.


La Ciudad Infinita. La Ciudad Imprescindible que enamora y desencanta por igual.

lunes, octubre 16, 2006

Diccionario Escolar Rojo

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En esta nomenclatura básica de términos y frases callejeras se respeta el criterio de la Real Academia Travestida. Se ha tenido en cuenta el habla de las trabajadoras del sexo nacidas en variadas regiones del país.
Se utilizan vulgarismos definitivamente incorporados al lenguaje corriente de las zonas rojas de Capital Federal.

Entre los objetivos básicos de la confección de esta nomenclatura básica callejera y la difusión del significado de las palabras está el de familiarizar al escolar con el uso de un diccionario que satisface acabadamente sus necesidades actuales y lo anima a la consulta de obras de mayor envergadura a medida que avanza en sus estudios.

A continuación la primer lista de palabras y frases comunmente usadas en las zonas de Constitución, Flores, Once y Palermo.

Bambula: Palabra de origen Corodobés. Insulto: estúpida, tonta, ser de pocas luces, deficiente mental.

Bajo: Pasta base, paco.

Chucu: Marihuana, faso, porro.

Cocó: Cocaina, merca, frula.

Coloquete: Individuo que consume todo tipo de drogas y en altas dosis. Se caracterizan por ser adinerados y de billetera dócil. La comunidad transexual los ama por ello pero dan doble trabajo, tienen problemas de erección y eyaculación.

Con o sin?: Pregunta obligada que hacen los clientes desde sus autos para saber si la trabajadora utiliza preservativos o no. Lo extraño es que gran parte de ellos no las sube si responden Con.

Fuego: Palabra favorita de los putitos que extrañamente posee el mismo significado que la palabra en inglés cool. Ej: Un fuego! (que bueno!, genial!) Sos un fuego (que genia) Te queda un fuego (estas barbara)

Garrón: Entre las locas de la calle, un garrón es el tipo que sale con ellas pero no paga, siempre con el consentimiento de las mismas. Son tipos bien parecidos, apuestos y buenos amantes que rondan por las zonas rojas en busca de una prostituta que tenga ganas de pasarla bien y olvidarse del trabajo por un rato. Generalmente se corre la voz para no perder el tiempo al confundirlos con clientes 'ese es garrón' no es una palabra despectiva, en este caso garrón no significa bajón, mas bien ese garcha como los dioses pero no paga. He aprendido de su significado escuchando cosas como anoche me llevé a casa un garrón que no sabés yo acostumbrada al antiguo significado de garrón les tenía lastima, sin embargo la habían pasado mucho mejor que yo.

La Francesa: Término que usan los clientes para preguntar el precio de una felatio. Las comerciantes del sexo prefieren llamarlo bucal pero a ellos les encanta pedir la francesa.

Que valor!: Expresión gay que significa nada que ver! ni ahi!

Te vua hacé' cagar: Amenaza gauchesca: te voy a reventar a palazos. Te mato a golpes. Muy usada en las calles.

Tocar el piano: Caer en la fiscalía después de una redada. Te toman las huellas digitales marcandote los dedos con tinta negra para luego dejar las impresiones en una máquina que le dicen el piano.

Ura: Palabra derivada de la mariposa negra oriunda de los campos de chaco-corrientes-formosa la cual para los gauchos y la gente de campo es simbolo de mala suerte. Los putitos cada vez que aparece una persona indeseada dicen cosas como: Ahí viene esa Ura!



La Reina del Plata vista por un pájaro(n)

Hace un tiempo tuve la oportunidad de viajar al sur en avión en un día maravilloso (lo que algunos llamaríamos "un día peronista")...