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Empedrados de Buenos Aires

Así como el asfalto esconde al viejo empedrado de las calles, la historia oficial esconde ese empate de olvidos y recuerdos que forman la memoria colectiva de nuestro damero urbano. Este weblog de voces múltiples nos habla de un espacio en común habitado por mundos a descubrir ¡vamos a andar!

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jueves, octubre 19, 2006

Un acto ciudadano


Hoy mi metro ochenta y siete se estrelló contra una inocente agarradera de colectivo. Me refiero a esas cosas que parecen una anilla de deporte olímpico, que se mueven para todos lados cuando doblan los colectivos de la empresa Plaza (los cuadradotes con forma de pan lactal). El pobre adminículo se vio afectado por mi imprudente cabezazo, en una muestra evidente de falta de reflejos y adaptabilidad al medio.
Más adelante tuve el privilegio de sentarme, aunque mi lamentable apego a la vida citadina hizo que mis piernas sobresaliesen de los límites que les eran impuestos por el admirable diseñador industrial que así los concibió. Al poco tiempo, como molestaba al pasajero de adelante clavándole mis rodillas en la espalda, decidí girar las mismas hacia el pasillo del ómnibus sin reflexionar que así cortaba la circulación dentro del vehículo. Nuevamente, una muestra de desprecio a lo instituido.
Como guardo algo de respeto por la sociedad que me contiene, y como no me gusta reclamarle ni al Estado, ni al Gobierno ni a Dios, he decidido que las personas como yo deben ser eliminadas. Seamos claros. Gente como yo estorba. Hay reglas que fueron pensadas por aquellos más capacitados para hacerlas, hay costumbres creadas por años de convivencia pacífica y armónica, y hay espacios donde uno puede hacer y otros donde no.
Como la gordita que no pasa por el molinete del subte, como mi abuelo que no puede subir las escaleras o el imprudente silladeruedista que maneja con velocidad por las veredas. Gente como nosotros debe dejar de existir. El mensaje que nos dan es que somos negables. Hagamos caso a lo que nos dicen.
Tengamos un acto ciudadano, entonces. ¡Hombres y mujeres que no encajamos: eliminémosnos! Todos juntos y alegres desaparezcamos de la Ciudad para que ésta no tenga que gastar dinero en nosotros.

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