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Empedrados de Buenos Aires

Así como el asfalto esconde al viejo empedrado de las calles, la historia oficial esconde ese empate de olvidos y recuerdos que forman la memoria colectiva de nuestro damero urbano. Este weblog de voces múltiples nos habla de un espacio en común habitado por mundos a descubrir ¡vamos a andar!

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martes, marzo 20, 2007

Hitos de Piedra III (Nada por aquí, algo por allá: transformaciones)

Hito de papel: ayudamemoria porteño
El hito: nefasto. La cara: de Piedra. ¡NO ACLARÉS HERMANO, QUE OSCURECE!




























El flamante estadio del Fortín, tal como lucía a principios de 1978 engalanado para el mundial. Salvando las connotaciones negativas de esa negra época, son notables las modoficaciones del paisaje de Liniers y Ciudadela Sur, veamos: 1); En este tramo recorrerá sus últimos metros la AU6, pero faltan dos años aún para que la cizalla de cemento corte al barrio; 2) La avenida Juan B. Justo, camino obligado a Ramos Mejía, con el esplendor de los boliches de entonces (Juan de los Palotes, Crash, Pinar de Rocha, uf!); el glamoroso restaurant "El Globo Rojo" y su estanque de truchas para elegirlas, la primera pista de patinaje (Winter); sí, la avenida Juan B. Justo en su esplendor: Teocali, Bla Bla I y II; Crazy; Off Side y tantos pubs y sitios de la "previa para la gente y muchachada de la noche; épocas de Zodíaco, la heladería El Anta y las colas en el telo "Tu y Yo o el Je táime, enfrente del polideportivo; épocas de Citadella y la pizza por metro con los superpanchos de 1 metro veinte... lejos estaba Carrefour y la avenida de negocios sórdidos, camiones, tránsito enfermizo y arquitectura de diseño obsenamente burdo. 3) Apenas se percibe la arboleda de la antigua Gral. Paz de troncos y cabañas; 5)no está el monstruoso nudo de autopistas de rampas de cuatro niveles y todavía vivía gente de barrio en el primer tramo de Gaona provincia; 6) Todavía no existe el estacionamiento ni las instalaciones que unen por detrás del Barrio Kennedy al polideportivo y futuro quincho con el restro del club. 7) Las calles no están rotas por los miles de bondis, en el puente de la estación Liniers se puede leer el diario tranquilo y la gente de la provincia y de la capital, que se cruzan en distintos sentidos, parecen vivir en el mismo país. 4) El Santuario de la espiga y el laburo está en calma; los mercaderes del Templo (como los que apaleó Jesús) todavía no se parcelaron las calles y el merchandising... la desesperación del desempleo acecha en un horizonte cercano pero invisible para los más, que curiosamente siempre son los menos avisados.



Hablábamos en otro post de los puentes perdidos de la boca; aquí encontré la vieja Péuser donde aparecen los dos trasbordadores de los que no quedó más huellas que sus cimientos bajo las aguas putrefactas del Riachuelo a la altura de la calle Garibaldi y la Av. Patricios. El trazo verde de la aún inexistente AU Nueve de Julio Sur, preanuncia los faraónicos diktats del Brigadier Intendente Cacchiattore; que arrasaron todas las manzanas que pueden Uds. contar (aunque en realidad se finalizó entre 1985-1988, la expropiación y demolición ya estaban hechas); con sus historias, familias, sueños o emprendimientos (más allá de las necesidades urbanas, inconsultamente resueltas).




Y allá por fines de los ochenta unos cuantos soñadores, entre los que estaba mi gran amigo el Ing. Ernesto Falzone, los trajo de vuelta: los tranvías.
Pocos, sí, dos o tres. Truchos, sí, son iguales a los que ajustició Frondizi en el '62 pero se compraron en Lisboa. Con alguna discusión en cuanto a cómo se usó la guita (cuándo no). Con vías prestadas del subte (porque el asfalto mató los pocos rieles que fueron quedando: hoy son una curiosidad los de la Avenida Las Heras). Con un trayecto cortito, cortito, sí: veinte cuadritas de Caballito. Pero todos los Domingos, algún enamorado de la Asociación Amigos del Tranvía, toma la manija y saca a los pibes y no tan pibes a un viaje en el tiempo que pocos porteños se permiten disfrutar ¿será que lo gratuito no tiene valor? ¿o mover el culo de casa no valdrá la pena?

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