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Empedrados de Buenos Aires

Así como el asfalto esconde al viejo empedrado de las calles, la historia oficial esconde ese empate de olvidos y recuerdos que forman la memoria colectiva de nuestro damero urbano. Este weblog de voces múltiples nos habla de un espacio en común habitado por mundos a descubrir ¡vamos a andar!

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miércoles, marzo 08, 2006

Empedrados que duelen III: Cabezas de Adoquín

Señores, Aníbal Ibarra fue destituído... ¿Y ahora cómo sigue?


La tragedia del boliche República de Cromagnon es un hito que puede ser el comienzo de un gran viraje, o convertirse en otra triste pincelada de nuestra debilidad como sociedad.
Me costó mucho sentarme a realizar esta entrada, no fue fácil. Debo decir que, en uso de herramientas constitucionales (más allá de cómo se llegó a aplicar el instrumento legal -me refiero a las presiones, apretadas, imbecilidades de acusados y acusadores del campo político), se pone fin a la -a mi juicio- mejor gestión de gobierno que esta ciudad recuerde en mucho tiempo; lo que no significa que haya sido ni siquiera buena. Sin embargo no puedo detenerme a detallar los motivos que me llevan a pensar en lo mucho que vamos a sentir los vecinos la ausencia de la conducción de Ibarra, es motivo de otro análisis y sería un miserable si, aún frente a la mejor gestión de la historia (si fuese el caso), dejase pasar la insolvencia que condujo a resignar la función de ejercer el poder y control policial, por considerar que la corrupción era una gangrena tal que no se podía formar un cuerpo de inspección y, en consecuencia, dejar la regulación del cumplimiento de las normativas municipales al "ojímetro" de algunos funcionarios y algunas áreas; esto fue lamentablemente así.
Se fue Ibarra y ahora?.... Hagamos un ejercicio de reflexión y memoria, que necesita de una gran dosis de sinceridad con nosotros mismos. Para ello los llevo a pensar en algunas propagandas de la Asociación Civil Luchemos por la Vida: en muchas se escuchan respuestas típicas que dan montañas de imbéciles en el convencimiento de que cada uno sabe cómo manejar la situación, que no rompan los huevos y hago lo que se me canta, a mi nunca me pasó nada... en otras publicidades se dramatizan las típicas frases de los azotados por el desastre por su propia neglegencia, imprudencia, o las de sus seres queridos... son voces desgarradas, pero no tienen a quien echarle la culpa... Después de los festejos de grupos de familiares (acompañados por cánticos de cancha o murga de los que se suman al dolor, no por sentimiento sino por oportunismo), empezó a aflorar una verdad, que surgió fuerte en la voz de los propios deudos: nadie ganó nada, todos han perdido, TODOS HEMOS PERDIDO. Imaginemos un país fundamentalista, con leyes talibánicas... mandemos a la horca a Ibarra, Chaban y todo su séquito (seguro), a los Callejeros, a la policía, a los funcionarios del gobierno, a las autoridades de emergencias y de los hospitales... a todos; entonces, como cada vez que pasan cosas así, estos padres destrozados van a volver a casa y van a tener que poner la cabeza en la almohada y algunos pensar si cada cadalso no fue un poco el que hubieran deseado para sí mismos...
Sé que lo que digo es tremendo, pero nuestra sociedad se caracterizó históricamente por hacer de la infracción, de la coima, de la contravención una institución, una idioscincracia, un sello distintivo que, pese a que se cometen barbaridades y barrabasadas en todo el mundo; nos pone en los primeros lugares en todos los rubros: accidentes de tránsito, ignorancia de las más elementales reglas de urbanidad, desinterés por los derechos de los demás, imprudencia...
VIVIMOS AL LIMITE, cada instante son miles de MicroCromagnon consumados (la motito que sin luces y de contramano termina bajo las ruedas de un camión; el langa que en la barrera le quiso ganar al "pata de fierro" que te pisa una vez sola y cagó; los que viajan colgados y se caen o se los "lleva puestos" algún obstáculo; los que se trepan a las torre de luces, los parapetos de lo más alto de un estadio, y se van a la mierda; los que no aprendieron que los árboles son tan duros como los coches; ufff); o miles de Cromagnon en potencia (la mayor parte de la red de Metrovías -recordar el incendio en el subte de Londres asi casi 20 años-; los micros de larga distancia; las tribunas de estadios precarios pobladas por pibitos, nenes chiquitos, que van de la mano de miles de decerebrados; las salas de cine que Dios quiera no tengan un incendio; los shopping (que ya los han tenido); el aeroparque Jorge Newbery (que sigue en el mismo lugar); miles de lugares donde la ausencia de simulacros, la ausencia de sentido común ("huy loca, esta cueva es para mil y hay como veinte mil"...); la ausencia de reglas... la libertad es hermosa, pero la muerte imbécil es reseca y fútil. Los principales enemigos de Ibarra le sacaron las entrañas por atenerse a un "código de convivencia" que privilegio la libertad... al final, van a ganar los fachos y vociferarán que a este bendito pueblo solo le entra la letra con sangre... Pasamos de los edictos policiales de 1902, que permitieron el salvaje asesinato de Walter Bulacio, a la joda: todo vale, lo que importa es la libertad, "no empecés con las reglas, no seas facho"... Pero, mis queridos anarcos (y digo anarcos porque donde hubo y hay socialismo real, o lo que se pudo parecer al socialismo real; hay reglas y muy firmes), vivimos en un mundo peligorso; un lugar que hemos creado más pensando en las máquinas que nos sirven (los autos por ejemplo) que en nuestras propias necesidades de espacio y tranquilidad: LAS REGLAS TE LAS PONE A FUEGO LA CIUDAD DE LA FURIA; y nosotros jodemos: bajando del cordón al cochecito con el nene; cruzando a la carrera una avenida con onda verde; acercándonos al borde del andén; saltando entre las vías donde hay tercer riel; prendiendo el faso en la estación de servicio... o más criminal aún, cuando se trata de nuestros hijos, y los llevamos a la plaza y no prestamos atención si los desnuca una hamaca por pasar corriendo detrás, o si vamos al zoo y no advertimos que el pibe le quiso dar de comer en la boca al oso polar metíéndose por debajo de la barrera límite... en fin, veamos y pensemos















La puerta 12 de River, Keivis, El Paseo de la Infanta y la niña aplastada, El Ateneo de Versailles y el muchachito ahogado, El avión de LAPA, El aliscafo Flecha del Litoral, El bondi 15 que sin frenos produjo seis muertos, El Matterhorn del Ital Park, la seguidilla de muertes en los ascensores a mediados de los noventa, El ingeniero electrocutado en la cámara de EDESUR, La tapa de EDESUR que voló en Villa del Parque y mató a un hombre, La gran intoxicación de Saverio y sus muertos, La seguidilla de muertes por botulismo en restaurantes en los primeros setenta; el derrumbe de la avenida Montes de Oca, el derrumbe de la calle San Blas, la nube tóxica que asesino a 7 entre vecinos médicos y paramédicos en Avellaneda... TODOS SUCESOS CON CABEZAS EJECUTIVAS VISIBLES QUE, MAS ALLA DE LOS JUICIOS PENALES Y CIVILES QUE ACAECIERON, DEBIERON CAER EN SU MOMENTO... NO FUE. HOY SI, ES LOGICO, EN ALGUN MOMENTO HABIA QUE EMPEZAR; fue aquí y con este Jefe de Gobierno que, se sometió a lo que ley y justicia demandan (por supuesto, defendiéndose de lo que consideraba injusto como gato entre la leña y tomando medidas a veces poco felices)... ¿Habremos crecido y de ahora en más, tronará el escarmiento aún para los que no tengan ni la mínima pizca de decencia de Ibarra, que puede caminar entre sus vecinos? ASI SEA

Este hermano y camarada tiene en la foto diecinueve años; podría ser uno de los "ángeles de Cromagnon", tal como se autoproclama una agrupación que, como otras tantas, mantuvo un constante reclamo de solidaridad para la obtención de justicia por esas muertes... Los muchachos y niños de Cromagnon, se convocaron en esa encrucijada del destino, en esa trampa fatal, en el ámbito de la más absoluta libertad y falta de restricciones; en uso o no de su buen criterio y madurez , o su educación... los emboscó el país corrupto, los envolvió el descuido, la ignorancia, la pérdida de rumbo, la falta de tino; a los que apenas habían asomado a la pubertad, los sentenció el desinterés, la falta de celo de quienes debían contenerlos en esa edad de exhuberancias hermosas... A la izquierda imbécil, no sé qué decirle (porque hay otra izquierda, donde yo me siento representado y milito); a los fachos les cuento, que el hermano en la foto, no eligió estar ahí, ese día trágico frente al lente de esa cámara; disciplinadamente, frente a una sociedad impasible, sin reacción frente a ningún genocidio, como resignada a cualquier despojo; marchó a la muerte y con él 10.000 muchachos más, que quizás no supieron lo que era ver un recital, ir a bailar, conocer el amor... aunque unos cientos quedaron en las gélidas aguas o pudriéndose en la helada turba (tan espantoso como el caloro como el calor que corrompió los cuerpos de los pibes de cromagnon); los pibes de Malvinas murieron todos, su juventud y cordura quedaron en esa pesadilla (la mirada del hermano que huye congelado de varios días de horror en los montes es la mirada de alguien que ya a muerto un poco... en vida). En aquella ocasión la estrecha memoria y el sálvese quien pueda de un pueblo débil, llevó al paroxismo de la locura, cuando nuestros padres entregaron a sus hijos como corderos, para la aventura de los genocidas que aún están sueltos o murieron como cualquier hijo de vecino, no como hijos de puta y fueron indultados por los portadores de la voluntad popular ... SI HOY REMONTAMOS LA CUESTA DE AQUEL INCREIBLE MOMENTO HISTORICO, BIENVENIDO SEA.

A los deudos de esta tragedia y de tantas otras, qué decirles... no se puede ni ensayar algo que remita a la comprensión, porque dolores semejantes son incomprensibles. Sin embargo yo creo que, aunque las tragedias son el encadenamiento de un montón de eslabones azarosos, que se presentan como un huracán del destino; en la ciudad de la furia, no podemos relegar solamente en el buen funcionamiento de instituciones y sistemas el cuidado de nuestros seres queridos; hay que munirlos de elementos de autopreservación, confesarles que somos un desastre en cuanto educación como sociedad, que no somos ejemplo de nada y que uno vive en peligro, al filo... si no lo sabíamos, hoy lo sabemos. Si esto se repite, los responsables vamos a ser TODOS.

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